Un número creciente de pacientes con diabetes opta por el uso de bombas de insulina como método de tratamiento de la insulinoterapia intensiva.

Un número creciente de pacientes con diabetes opta por el uso de bombas de insulina como método de tratamiento de la insulinoterapia intensiva.
La diabetes mellitus (DM) es una de las enfermedades crónicas más comunes a nivel mundial, con una prevalencia del 9%, número que se estima irá en aumento durante los próximos años.
Durante años, el diagnóstico y el manejo clínico de la diabetes mellitus tipo 1 (DM 1) se ha considerado relativamente simple, y esta patología ha sido tratada como una entidad clínica única sustentada en la base fisiopatológica de la pérdida gradual de la función de las células beta productoras de insulina.
El crecimiento es un fenómeno biológico que transcurre desde la concepción hasta el final de la pubertad, alcanzando entonces la talla adulta.
La revista Diabetes Care, una de las publicaciones de la Asociación Americana de Diabetes, publicó en noviembre de 2023 el artículo titulado “Evaluación prospectiva multicéntrica del beneficio de dos sistemas híbridos avanzados de asa cerrada en el control glucémico y en los resultados relacionados con el paciente en un escenario de vida real”
Las formas más comunes de diabetes mellitus son la diabetes mellitus tipo 1 (DM tipo 1) y la diabetes mellitus tipo 2 (DM tipo 2).
Distintas terapias modificadoras han cambiado la historia natural de diversas patologías autoinmunes.
En España, en el año 2015 aproximadamente un 0,46% de los embarazos ocurrieron en mujeres que viven con diabetes (52% diabetes tipo 1 y 48% diabetes tipo 2), lo que supone un aumento del 60% con respecto al año 2009.
La diabetes tipo 1 (DM1) se debe a una falta total o casi total de producción de insulina por las células beta del páncreas, por este motivo el tratamiento con insulina es imprescindible.
La insulina es la base del tratamiento de las personas con diabetes tipo 1 (DM1) y suele ser necesaria en los pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) a medida que la enfermedad progresa.