Según las recomendaciones actuales para el autocuidado de la salud en personas con diabetes (PcD), las intervenciones sobre el estilo de vida —incluyendo la alimentación, la actividad física, el ejercicio y el manejo del estrés— constituyen una de las estrategias más eficaces para mejorar el control glucémico, habitualmente evaluado mediante la hemoglobina glicosilada (HbA1c).














